La luz del eclipse solar parcial de 11 de agosto de 1999 sobre Cáceres
«𝗘𝗹 𝗲𝗰𝗹𝗶𝗽𝘀𝗲 𝘀𝗼𝗹𝗮𝗿 𝗱𝗲 𝟭𝟵𝟵𝟵: el más observado de la historia, que acabó con muchas lesiones oculares» Así titula RTVE en «𝗝𝗼𝘆𝗮𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗮𝗿𝗰𝗵𝗶𝘃𝗼 𝘀𝗼𝗻𝗼𝗿𝗼», un reportaje sobre ese eclipse. Y continúa: «El último eclipse solar total del milenio tuvo lugar el 11 de agosto de 1999. Se pudo ver en casi toda Europa y alcanzó su máximo esplendor sobre los Cárpatos (Rumanía). Aunque en España solo pudo disfrutarse de forma parcial, la expectación que provocó el fenómeno fue mucho mayor que el de 1984».
La incidencia en Cáceres fue pequeña. Por supuesto, no se originó el revuelo que está causando el de hoy, veintisiete años después. Los datos oficiales señalaban que «el punto máximo de ocultación ocurrió exactamente a las 12:05:44 horas» y el área del disco solar que quedó ocultado por la Luna fue del 59,3%, estando el sol, en el momento máximo, a una altura de 53,9° sobre el horizonte.
Mi objetivo ese día era fotografiar esta vista oriental de la ciudad de Cáceres iluminada con la luz que el eclipse generara a la hora de máxima ocultación. Me situé en una zona, junto a la carretera de la Ronda Vadillo, en la bajada de San Marquino, para poder tomar en diapositivas una amplia panorámica de la Ciudad Antigua con sus torres y elementos defensivos, religiosos y palaciegos, comprendiendo además las casas de los barrios populares que se asientan en la quebrada hacia la Rivera del Marco.
Por supuesto, estaba sólo. No había nadie más para fotografiar el paisaje. Una mujer del barrio pasaba hacia su casa y comentaba que el cielo se estaba poniendo «canino» o quizás dijera «calino». Y es verdad. La luz era cada vez más mortecina dando un aspecto muy peculiar al paisaje urbano, que en la reproducción que presentamos no se aprecia suficientemente.
Para hacer las fotos utilicé una cámara réflex analógica cargada con carrete de diapositivas. Hice, girando el trípode hacia la derecha, cuatro tomas con la idea de componer una panorámica. Las diapositivas obtenidas fueron pasadas a papel por el procedimiento de positivado directo conocido como 𝘾𝙞𝙗𝙧𝙖𝙘𝙝𝙧𝙤𝙢𝙚. La composición final se consiguió solapando, de forma manual, las cuatro imágenes, desde la derecha, y procurando que los distintos elementos tuvieran la unión y continuidad necesarias para componer la panorámica.
Hoy todo hubiera sido de otra manera. Las tomas serían digitales, no analógicas, y la composición se haría por medios también digitales o de IA. Pero ahora nos interesa mostrar esa foto, que ya podemos empezar a ver como antigua y que conserva el encanto de los procedimientos de antes.
Tamaño del marco 100x27 cm.

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